jueves, 14 de febrero de 2008

un repaso a la política exterior.

Ya que parece ser se acercan elecciones en este nuestro país, resulta siempre interesante abordar cómo ha sido la legislatura y especificamente, por la temática de este blog, la política exterior desarrollada por el actual gobierno. Aunque en casi todas las elecciones - por no decir todas - la actuación allende nuestras fronteras siempre queda excluida, considerada por parte de los electores como una algo irrelevante a la hora de decidir el voto; desde aquí, se quiere resaltar lo importante que es en la actualidad el desarrollo de una política que no se abstraiga demasiado de los temas nacionales. Cuando nos encontramos en una constante mundialización, la relación con terceros es, si cabe, primordial.

Se puede decir que en lineas generales la actuación de este gobierno es mediocre. Un rasgo característico ha sido la indefinición más allá de ciertas ideas generales que no aportan nada al desempeño concreto de las funciones en el ámbito anterior. Esta vaguedad hay que reprocharselo a Zapatero, su escaso interés ha situado a España en territorio de nadie. Mientras que al menos el anterior Presidente tenía las ideas claras, aunque sus argumentos y acciones fueran equivocadas, lo que redundaba en saber a qué atenernos, con este gobierno a veces resulta arduo adivinar sus intenciones. Es por ello, que este post va a intentar evaluar - de manera subjetiva - alguna de las cuestiones suscitadas en esta legislatura:

1) Nefasto Ministro de Asuntos Exteriores. La elección de Moratinos ha mostrado ser desacertada, si bien, en su descargo hay que mencionar dos circunstancias: a) el puesto parece gafado, Moratinos no es el primero que demuestra ineptitud en su puesto, Ana Palacios y Josep "medoblocomounbambú" Piqué tampoco fueron mejores que lo hecho por el Ministro b) quién dicta la política exterior es el Presidente del Gobierno. Por tanto, es él quién decide qué hacer o qué políticas a realizar, lo que ha perjudicado en el margen de maniobra de Moratinos, pues tenía que someterse a sus directrices.

No obstante, eso no quita que su manejo de los problemas, sus salidas de tonos y su perceptible incapacidad para hacerse notar, fuera o no fuera cierto, le han convertido en un Ministro endeble. No merece continuar en la próxima legislatura en el cargo.

2) Oportunidad desaprovechada en Europa. Aunque con la llegada de Merkel y Sarkozy, más la salida de Tony Blair - lo digo por ser más que nada un lame duck - ha permitido que se vuelva a, por lo menos, tener una idea de que hacer o como hacer avancer el proyecto europeo, hubo un momento en el cual Zapatero tendría que haber liderado a la Unión y sacarla del atolladero en el que estaba sumida. En vez de actuar, se ocultó, observando a ver que pasaba y sin una noción clara de hacia donde ir. Si se le suma a todo eso su desinterés por el exterior nos encontramos conque España influye menos de lo que debería.

3) El magreb. Sólo me voy a referir a una cosa: el Sahara Occidental. Como ya hizo González - Aznar sólo apoyó al Frente por molestar a Marruecos, más que por convicción - Zapatero ha ido suscribiendo los argumentos del país ¿alahui?.

Hasta aquí los debe más reseñables. Latinoamérica está más o menos igual y África nunca ha sido una prioridad para los sucesivos gobiernos españoles.

No obstante, no todo ha sido negativo, ha habido actuaciones positivas que quiero apuntar:

1) La retirada de Iraq. Puede que las formas fueran precipitadas, pero en conjunto, lo hecho fue lo que convenía hacer. Además, lo prometió durante la campaña electoral, junto con que tenía el apoyo mayoritario de la población. No se le puede reprochar.

2) Aunque no es santo de mi devoción ésta, creo que conviene resaltarla: la Alianza de las Civilizaciones. En general, es una chorrada, lleno de palabras bonitas, sin actuaciones concretas, pero una cosa tengo clara, sólo con la fuerza no se va a ningún lado.

4 comentarios:

Irene dijo...

"Mediocre" es una forma suave de decirlo, diría yo.

Ahm, y sí que se le puede --y se le debe, diría yo-- reprochar. No hay nada más peligroso que una retirada precipitada (lo digo ya en el sentido puramente militar), por más que se haya querido minimizar la importancia de ese hecho. Ni nada más indigno de un país que debería ser un socio fiable que el incumplir los propios compromisos en cuanto a dicha retirada. Las cosas no se hacen así. Zapatero prometió lo que prometió condicionándolo a que se produjesen ciertos hechos. Que yo sepa, esos hechos no se dieron. La única conclusión que cabe sacar es que mintió. Que incumplió su promesa.

[Por otra parte, y desde la más absoluta humildad... Me honra que me enlace usted en la columna de la derecha, pero ¿quién es Isabel? Me gustaría recuperar mi verdadero nombre... *-) ]

Un saludo :-)

bordesinremedio dijo...

En general ha sio mediocre, no ha sido la nefasta actuación que nos quieren vender algunos medios. Como Felipe Sahagun recordaba, en un artículo de opinión, las relaciones con los países es, en el mejor de los casos, como el purgatorio, siempre es arduo manejarse en la escena internacional.

Con independencia de Iraq, del que hablaré en el parrafo siguiente, la relación con Estados Unidos ha sido la más chirriante por culpa de ambos dignatarios, cuyos prejuicios ideológicos y cabezonería les han impedido tratar con normalidad. Sólo basta recordar que George Bush ante de la llegada de Merkel y Sarkozy ya tuvo mejores relaciones con Francia y Alemania.

En cuanto a Irak, te concedo - ves que abierto de mente soy :P - que las formas no fueron las mejores. En cuanto a las condiciones si se cumplieron, aunque a los dos meses de la retirada parecía que la situación mejoraba lo que sucedió fue lo contrario. Y en este tema no mintió.

Esto me ha hecho recordar otra característica de Zapatero que no me ha gustado nada. El hablar antes de elecciones sobre que candidato prefiere las que gane es una falta de respeto hacia los estados soberanos que están en pleno proceso, además de quedar mal luego. Este es el tipo de cuestiones en el que la institución tiene que estar por encima del partido.

Irene dijo...

Por supuesto que te perdono, buen hombre. Aunque te perdonaré aún más si lo arreglas :-P

Respecto a las condiciones de la retirada de Irak, no sé a qué te estás refiriendo tú. Yo me refiero a la promesa de retirar las tropas SI ANTES DEL 30 DE JUNIO no había una resolución de la ONU. Y sí la hubo, como todos sabemos. Y antes de esa fecha (aunque después de la retirada española).

Podría incluso debatirse si la resolución cumplía realmente las condiciones que Zapatero había estipulado, que supongo que siempre se puede argumentar una cosa u otra. Lo que no puede debatirse es que, en la medida en que ni siquiera esperó a ver si tal hecho se producía, incumplió los términos de su promesa.

Eso se llama mentir.

Y en cualquier caso, la consecuencia más grave sigue siendo la evidente: la pérdida de credibilidad de España como socio internacional. Sé que muchos viven en un mundo multicolor de fantasía donde eso es lo de menos y todo se arregla con bonitas ideas sobre alianzas con civilizaciones de las que según parece tenemos mucho que aprender en materia de respeto a las libertades (Irán, por ejemplo). Pero en fin... Yo creo que la credibilidad sí importa. Bastante más que la fe imperturbable en la concordia mundial.

bordesinremedio dijo...

Yo, respecto de la retirada, lo veo más como un decisión de oportunidad política. Vio que la presión a la que le podían someter podía ser asfixiante, además del desgaste político que suponía, por tanto, me pareció una decisión acertada. De ahí que lo hiciera antes del 30 de junio.

Y respecto de la Resolución del Consejo de Seguridad no me acuerdo del alcance de la misma, así que no puedo decir nada para poder argumentar lo que me convenga :P

Respecto a la perdida de credibilidad internacional: no ha sido para tanto. Es indudable que la retirada le provocó un desgaste ante los ojos de la potencia más importante de este planeta, pero tampoco se ha convertido en ningún hazmerreir, o un socio con el que mejor no contar. Si España pinta menos ahora es por culpa de Zapatero y su desinterés por los asuntos foraneos, más que por la retirada en Irak, esa percepción es la que ha pasado factura al país. Además, exceptuando eso, Zaptero ha hecho casi todo lo que le ha pedido EEUU, vuelos ilegales incluidos.